El hormigón: un material tradicional con futuro

Cuando pensamos en construcción o materiales para ella, siempre dentro de las primeras opciones que se nos vienen a la cabeza, está el hormigón. Esto se debe a que es un material que vemos constantemente en la mayoría de los lugares donde hacemos vida. El problema es que suele existir una duda en relación a si es lo mismo el cemento, el concreto y el hormigón, ya que los tres son bastante similares y a ojo de inexpertos, pueden parecer lo mismo.

Para entender esta diferencia, nuestros aliados de Prefabricados Eiros, quienes nos explicaron todo lo que debemos saber sobre las características de cada uno de ellos, así como también la importancia del hormigón y sus usos en la construcción.

Cemento, concreto y hormigón ¿Cuáles son las diferencias?

Entender las diferencias entre estos tres tipos de materiales, es fundamental para comprender cuál es la importancia del hormigón y cuáles son los usos específicos de este último, por lo que a continuación resumiremos un poco las características que los hacen materiales distintos.

El cemento es una sustancia que se presenta en forma de polvo muy fino que se obtiene al quemar piedra caliza, arcilla y mineral de hierro, que se quema a más de 1.400ºC. Cuando se termina este proceso se obtiene una sustancia llamada clinker. Para que el cemento pueda ser utilizado, el agua tiene un papel protagónico ya que para producir una reacción química que convierta el polvo fino en la mezcla que conocemos, es necesario que este sea hidratado correctamente.

Por su parte, el concreto se obtiene al utilizar un aglomerante, que por lo general se trata de cemento Portland y por otro, agua y fragmentos de agregados. En este caso, lo más habitual es que los elementos agregados sean arena fina o gruesa, gravilla o grava. Las variaciones de porcentajes entre esos materiales en la mezcla final, es lo que produce los cambios de las propiedades mecánicas y la forma en la que es aplicado el material.

Ahora bien, es importante tomar en cuenta que la gran diferencia entre el hormigón y el concreto tiene que ver con proporciones y en el modo que se emplea. Sus elementos o componentes principales siguen siendo los mismos, salvo por las distintas técnicas que se utilicen durante el proceso de mezcla de los materiales secos. También es necesario que sepamos que las diferencias en cuanto al hormigón, dependen de la densidad de estos elementos, lo que termina creando tres tipos de hormigón: ligero, normal o pesado, de los que hablaremos un poco más adelante.

Otro aspecto importante con respecto a esta diferencia entre concreto y hormigón, es la utilización de aditivos en una proporción menor al 1% del total de la masa total de este compuesto. Estas sustancias que se suman a la mezcla base pueden acelerar, retardar o colorear el fraguado. Lo mismo que ocurre con el concreto, que se le puede añadir fibras, hidrófugos, impermeabilizantes, fluidificantes, plastificantes entre otros.

Tipos y usos del hormigón

Ya hemos comentado que el hormigón es una mezcla entre varios materiales hechos de cemento, piedras y arena; en los que a menudo, se suele utilizar como refuerzo el acero. Por lo general este compuesto se usa en la construcción de grandes obras de ingeniería civil como estadios, puentes y en el ámbito de la vivienda. Hoy en día es uno de los materiales más utilizados no solamente por la versatilidad gracias a su maleabilidad y su rápido secado, sino también porque es un material económico.

Este material, como ya hemos mencionado, es altamente versátil, en el que podemos destacar su sumisión en su condición plástica, lo que permite su cambio para moldearlo de diferentes formas. Otra fortaleza que debe ser tomada en consideración es la resistencia que presenta a la compresión y la facultad que posee de aguantar tracción por medio de armados o tensados.

Tipos de hormigón según su densidad

Poco antes hemos mencionado cuales son los tipos de hormigón según la densidad que poseen, ellos son:

  • Hormigón liviano: Este tipo de hormigón por lo general, pesa entre 800 y 1800 Kg/cm3. Para que pueda funcionar, requiere la incorporación de aire y de elementos específicos que le dan las propiedades livianas. Este se utiliza para construir cañerías, contra pisos, rellenar o nivelar azoteas, y también para la construcción de tabiques no estructurales.
  • Hormigón normal: En este tipo el peso está por encima de los 2000 Kg/cm3 y por lo general forma parte de las estructuras armadas que le dan sustento a las obras, como los pilares, cimientos, paredes, bóvedas, elementos decorativos y también es usado en pavimentos.
  • Hormigón pesado: Es nombrado de esta manera ya que se le agregan aditivos de mayor densidad y su composición supera los 3000 kg/cm3, este aumento de elementos es lo que hace que esta mezcla especifica sea especial para usos como bloqueos de radiación, blindar estructuras, algunos tipos de fundaciones y contrapesos para puentes.

Ahora bien, dentro de estas variaciones que van de la mano de las proporciones y la densidad de los materiales para los tres tipos de hormigón de los que ya hemos hablado, existen clasificaciones según el uso que se le dará, algunos de ellos son:

  • Armado: Es el que se usa de forma más habitual, ya que funciona para contener estructuras de acero, como ya hemos mencionado antes, en su interior que han sido debidamente dispuestas en el proceso de construcción. Es el material ideal para resistir cargas de tracción y compresión.
  • Pretensado: Esta mezcla se caracteriza por llevar en su interior una armadura de acero diseñada para ser tensionada en función de la tracción después de verterlo. La pretensada suele ocurrir antes de que se aplique la mezcla fresca.
  • Post tensado: Es bastante similar al hormigón pretensada, ya que necesita una armadura de acero que se tensa después de que el cemento haya endurecido.
  • Ordinario: Esta mezcla es resultado de la unión de cemento portland, agua y elementos áridos de tamaños que sean superiores o inferiores a 5 mm, a los que se les agrega grava y arena.
  • En masa: Esta clase de hormigón no necesita estructuras internas de acero y sólo aguanta esfuerzos que vayan relacionados con la compresión.
  • Auto compactante: Este tipo no precisa de compactación debido a la dosificación precisa de aditivos superplastificantes en la mezcla que facilitan que se compacte por su propio peso, sin necesidad de intervención mecánica o manual.
  • Ciclópeo: En este tipo de hormigón, la mezcla contiene en su interior piedras que superan los 30 cm.
  • Sin finos: En este tipo, la mezcla no cuenta con elementos finos como la arena, pero sí árido grueso.
  • Celular o aireado: Para obtener este tipo de hormigón, hay que incorporar aire u otros gases a la mezcla que cambian no su composición química, pero sí como este se expande, lo que produce un concreto de baja densidad.
  • De alta densidad: Este tipo de hormigón se fabrica con áridos de densidad más alta como magnetita, barita o hematita.

Futuro del hormigón

Cuando pensamos en un material que se lleva utilizando tanto tiempo, se puede llegar a la conclusión de que ya se llegó a toda la evolución que podría alcanzar. Sin embargo, los avances tecnológicos siguen aumentando y constantemente se trabajan nuevas líneas de investigación que permiten seguir encontrando propiedades y distintos usos para el hormigón.

Una de estas líneas de investigación estudia la forma de lograr que un material tan rígido, sea flexible, lo que en efecto es posible gracias a un equipo de científicos de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur, quienes apuestan por conseguir que este nuevo tipo de hormigón pueda ser aplicado en masa. Si bien el proyecto lleva unos años en fases de investigación, dando buenos resultados a nivel micro, todavía falta mucho camino por recorrer para que este pueda ser comercializado y pueda ser utilizado a nivel macro.

Lo que es importante destacar, es que las líneas de investigación pueden ser infinitas, siempre y cuando alguien tenga la suficiente curiosidad para encontrar otra forma de utilizar un material tan tradicional. Muchos de los grandes inventos de la era moderna se han dado gracias a la necesidad y a la creatividad de quienes encuentren un tema que les sea lo suficientemente atractivo. Así como el grupo de científicos de la Universidad Tecnológica de Singapur, se ha enfocado a trabajar en un posible hormigón flexible, es muy probable que en un par de años exista otra línea de investigación que haga de este material uno aún más eficiente.

Cuando se trata de materiales en el mundo de la construcción, siempre se aspira a que sean cada vez más eficientes, no solamente en lo que respecta a durabilidad, sino también en lo relacionado a la intervención de la mano humana a la hora de la aplicación. Por ello, la industria que se enfoca en el hormigón, siempre debe ir avanzando de la mano de las nuevas tecnologías y de líneas de investigación que logren simplificar el trabajo con el material sin que se disminuya la calidad y resistencia del mismo.

 

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